domingo, 4 de septiembre de 2011

Acotar

Sí, al final todo esto va a ser un lugar donde escribo sin cuidar formas. Lo que importa es la idea y no la pomposidad ni los disfraces. Eso en el otro blog, cuando vuelva a retomarlo.

A ver si comienzo a llamar a puertas y los inquilinos me abren y reflexionan conmigo.


Ender



Pero sin prisas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Stop and go



"La vida, parafraseándole, es lo que te pasa... mientras no estás con los amigos. Con ellos, todo se para y se frena. Sólo es disfrutar, reír"


Unas horas atrás llegaba a casa y tras abrir el pc y que una amiga me preguntara que qué tal la noche, el cuerpo me pidió publicar esa frase en distintas redes sociales. Vengo ahora aquí a ampliar un poco esta idea.


Pocas veces a lo largo de un día eres capaz de escapar, de evadirte de tus preocupaciones y quehaceres. Normalmente es algo que está ahí, flotando a tu alrededor, que aunque te permite hacer más cosas con mayor o menor acierto de vez en cuando pasa de estar fuera de tu campo visual para plantarse en tu cara y recordarte que tienes pendientes ciertas tareas.


Pero no es así siempre, aunque si por nuestros deberes fuese así sería. Cuando te encuentras y llevas a acabo una velada con unos amigos donde reinan las anécdotas, historias, recuerdos lejanos... Todo pasa y queda nada. Nada que no pueda durar todo el tiempo del mundo mientras siga con ellos a su lado.




Hay que aprovechar esos momentos y ser dueños de ellos pero sin llevar el control de nada de lo que pase cada minuto. Sorpresa, escape y disfrute.






Ender


Deseando repetir



jueves, 1 de septiembre de 2011

Raíces


Mi reflexión de hoy no trata tanto del lugar de nacimiento, “la tierra”, sino de aquello que te ancla a ella y es parte de tu sustento, uno de los pilares que te ayudan en el pasar de los días a seguir recto y creciendo hacia un futuro mejor.

Siempre lo diré, no sé si me arrepiento de no haberme ido a estudiar fuera de España alguno de los años de mi carrera. Bueno, claro que me arrepiento. Pero las causas que me hicieron no pedir la beca Erasmus fueron de peso en su momento, y si por cosas mágicas de la vida regresara a años atrás volvería a tomar el mismo camino ya andado seguramente.

Mi afición, y trabajo, es la formación del balonmano en niños y adolescentes. El vínculo con mis compañeros entrenadores y con los jugadores a mi cargo han hecho que yo acabe siendo como soy, y seguirán definiendo mi sino a lo largo de mi historia lo quiera o no. He sacado muchas cosas de todas esas relaciones y vínculos, no sólo amistades de por vida y gente a la que pueda catalogar como las mejores del mundo como personas y seres únicos. He vivido el ser responsable de la formación, motivación y educación de un grupo de chicas adolescentes a las que he acabado queriendo con locura, tanto o más como odiado en algunos momentos de las temporadas. Eso me llevo.

Todo esto, que hizo de mi ciudad el eje de mi vida, mi leimotiv, ahora crea un desasosiego en mi interior que me lleva lejos de mis aspiraciones de años atrás. Ya no quiero implicarme emocionalmente más, no quiero desvivirme por algo que gente al mi alrededor día tras día me aconseja dejar. La vida está mal actualmente, en el deporte también. Ahora quiero forjarme un futuro o, más bien seguir el camino ya definido por mi durante tantos años. Quiero dar el paso definitivo, pasar a formar parte de algo más grande en el que sentirme pequeño por paradójico que parezca.

Y más tras una reunión tenida hoy con uno de los directivos a cargo del club por el que vivo y me desvivo desde hace muchos años. Su discurso, mientras pedíamos algo en una terraza, era que no quería que me desvinculara de todo lo formado estos años, que siguiera. Proponiéndome planes alternativos, desdiciendo términos de un contrato que jamás ha existido durante años y que días antes un superior suyo me dijo. Uno se siente alagado, claro. Pero tan repentino como nace… todo acaba. Llamada al móvil, un coche aparece a los minutos y sin siquiera haber mezclado la leche condensada con el café debido a mi turno de palabra hasta ese entonces, se acaba su consumición de un trago y se marcha a unos trámites del club en un centro cercano. Urgente, parece.

No pasa nada, le digo. Pero la sensación que me queda es la de no ser alguien querido sino más bien necesario en un organigrama que quizá pueda venirse abajo. Y es que imagino que debe ser difícil encontrar a alguien que eche tantas horas por su pasión a la entidad y a este deporte teniendo en cuanta las condiciones que he llevado viviendo desde que empecé. Mi adiós absoluto dejaría un hueco que, quizá no muy importante, pero si lo suficiente como para molestar y complicar algo que estaba atado, seguro y asimilado.

Toda esta historia no quiere más que plasmar la evolución que voy sintiendo en mi interior hacia lo que quiero ser, lo que quiero hacer. He pasado de estar muy unido y atado a algo... a querer emprender nuevos caminos.

Debo pensar. Y decidir.


Ender



Por lo que veo, las reflexiones son un modo de exponer las cosas que me pasan contándoselas a un amigo lejano al que no veo. Pues que así sea.