Un joven muere, pero antes pide a su familia que siga su pequeña manía de dejar buenas propinas a los camareros o repartidores que les atiendan. Más exactamente, que les dejen 500$ de propina, como regalo. Y su hermano, no sólo lo hace sino que para honrarle aún más decide crear la web Aaroncollins.org en la que mostrar los videos de cada momento y conseguir donaciones de desconocidos para poder seguir dando cada semana 500$.
Una muestra:
Obviamente, de los cinco o seis videos que me he visto, ninguno de los afortunados camareros se lo cree. Y unos muestran más afecto y gratitud que otros, aunque yo creo que ahí ya prima lo expresivo y sentimental que es uno más que el acto en sí. Lo que es seguro, como dice una de las camareras, es una historia que jamás olvidarán y que contarán siempre.
Más allá de la solidaridad de la gente para con el proyecto, me quedo con el acto en sí que pide un moribundo a su familia. Ese afán por, en su nombre, hacer alguna que otra buena acción siguiendo unos ideales que él tenía en vida. Estoy seguro que los trabajadores agraciados con este gesto sabrán bien devolver lo recibido de otro modo, no necesariamente en metálico.
Ender
Mostrando entradas con la etiqueta conciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conciencia. Mostrar todas las entradas
martes, 30 de octubre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
Vetusta Morla sabe quién es Vetusta Morla
Un actor es el que hace películas.
Un futbolista es el que mete goles, o los evita.
Un político es que el que dirige o quiere dirigir un pueblo, ciudad, estado.
Un músico es el que hace música.
Un futbolista es el que mete goles, o los evita.
Un político es que el que dirige o quiere dirigir un pueblo, ciudad, estado.
Un músico es el que hace música.
Pero Vetusta Morla hace tiempo que tiene claro que un músico
o, generalizando aún más, un “ente público” es más que aquello a lo que se
dedica. Tras haber participado en otras labores sociales de concienciación, vuelven con otra causa social, y a lo grande: haciendo lo
que saben hacer, y utilizando los medios correctos.
Vetusta Morla, a raíz del desastre acontecido en la
población murciana de Lorca, ha querido participar en la reparación de la ciudad del sur de España en la que tuvo origen el peor terremoto de la historia de nuestro país
en años. Acompañados de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia,
interpretaron algunas de sus mejores canciones. Lo recaudado, a subsanar desperfectos
de un auditorio afectado por los movimientos sísmicos. Desde ya es posible
descargarse el concierto entero a cambio de una donación vía PayPal. Sí,
donación. Como ellos mismos dicen en la web habilitada para ello “Ten en cuenta
que no estás comprando esta grabación, es un regalo que se ofrece al realizar
un donativo que va a parar íntegra y directamente al Conservatorio Narciso
Yepes de Lorca.”
Iniciativas como está deberían recordar a aquellos que
disponen mucho poder ya sólo con su imagen, que el trabajo que desempeñan puede
tener unas repercusiones enormes. Bien enfocadas, pueden hacer mucho bien por
los más necesitados. Y en el caso de Vetusta Morla, de paso regalar a nuestros
oídos unas magníficas versiones con música clásica. Yo personalmente,
encantado de poder adquirir la versión de una de mis canciones favoritas:
Iglús.
Donación hecha.
viernes, 23 de marzo de 2012
Nunca dejes de buscar
Bastante ha pasado desde la última vez que plasmé en letras ideas de mi cabeza. Vuelvo debido a que algo a vuelto a mover mis tripas, y estas a su vez mis ideas.
"Nunca dejes de buscar"
esta es la máxima de la película que me ha hecho reír, imaginar, recordar y llorar. Historia de un niño cuyo afán de conocimiento es tal que es capaz de emprenderse en una complicada empresa con el objetivo de no desobedecer a su padre. Y de paso encontrarle. Y de paso olvidarle.
Nunca deberíamos dejar de buscar, siempre hay algo que puede mejorar en nuestro entorno. Siempre hay algo que pueda hacer que mejoren los que están en nuestro entorno, y egoístamente eso nos repercutirá positivamente en nosotros.
"Nunca dejes de soñar"
me atrevería a decir. Es importante permitir a nuestro cerebro seguir ilusionándose cada día. Recuperando ideas del pasado y creando nuevas. Formando pensamientos nuevos que no haríamos si sólo nos limitásemos a acostarnos, dormir, levantarnos y esperar la nueva hora de volver a la cama ocupando el día con cosas mecánicas.
"Nunca dejes de vivir"
atrévete.
Ender
viernes, 7 de octubre de 2011
Tres simples reglas
Tres simples reglas es una entrada de uno de los blogs que sigo. Me ha llamado mucho la atención porque refleja bastante bien algunas cosas que estoy persiguiendo para a poquitos formar un nuevo yo mejorado.
Creo que no se equivoca en ninguna de las tres. A ver si puedo editar la entrada dentro de poco y pongo algún ejemplo de cada regla con alguna situación recientemente vivida por mi y mis circunstancias. A modo de refuerzo positivo por mi parte, nada más.
Ender
Creo que no se equivoca en ninguna de las tres. A ver si puedo editar la entrada dentro de poco y pongo algún ejemplo de cada regla con alguna situación recientemente vivida por mi y mis circunstancias. A modo de refuerzo positivo por mi parte, nada más.
Ender
lunes, 5 de septiembre de 2011
Tiempo pasado siempre fue mejor
Acudí el otro día a comer a
casa de mis abuelos, como viene a ser normal cada miércoles de la semana. Casi
una tradición desde hace años.
Comenzamos con las mismas cosas de siempre: algo de deporte,
cómo estáis, cómo van los estudios y qué tal Lucas, su gato. Este siempre se
queda muy triste cuando se van unos familiares que suelen venir de visita y se
traen sus gatos. Una fiesta para mis abuelos y para Lucas, los tres disfrutan
enormemente con las pillerías y trastadas que no paran de hacer por toda la
casa.
Como decía, al irse los gatos Lucas quedó triste y solo,
recorriendo la casa en busca de los otros maullando “como llorando”,
interpretaciones de mi abuela. Qué maja es ella. Al poco mi abuelo comenta
entre risas que debería de haber más psicólogos para animales y no tanto para
humanos, aprovechando que su hija y su nieto nos dedicamos a ello. Los humanos,
dice, hay muchos que no tienen cura ni perdón. A partir de aquí, comienza uno de esos momentos donde
disfruto tanto escuchar a mis abuelos por la cara de felicidad que se les
dibuja. Me relatan las historias y quehaceres de los “tolos” de Chantada, un
pueblecito de Galicia lugar donde mi abuelo nació, creció y se enamoró de la
manchega de mi abuela. Cinco historias de cinco locos, pero muchas miradas
perdidas y sonrisas recuperadas como si aún estuviesen allí, a cientos de
kilómetros de distancia, con sus viejos amigos y compañeros de trabajo.
Uno de esos pobres enfermos cogía todos los
días un bus A Coruña para bañarse un poco y volverse, tirándose todo el día
viajando de aquí para allí; otra mujer pasaba el día entero, salvo cuando había
alguna procesión religiosa que en ese caso las seguía como una devota más,
caminando de un lado a la otra de la plaza del pueblo siempre haciendo el mismo
recorrido, siempre con el mismo número de pasos; otro perseguía mosquitos por
el laderas del campo y entraba a las zapaterías, peluquerías y otros comercios
de la zona a explicar con mucha emoción lo cerca que estuvo esa vez de atraparlo.
Mi abuela ya aprovechó para recordar las perrerías que le
hacía a su jefa, una rácana mujer que escondía toda la comida y que ella con la
ayuda de los nietos robaba para comer y alimentar a otras
compañeras que también limpiaban y
mantenía en perfecto estado el caserón y las tierras.
Me gusta ver felices a mis abuelos. Me da pena que casi no
salgan de casa salvo para hacer la compra y algún recado. Yo espero poder
seguir activo, viajar, ir a los parques, pasear por la ciudad… Pero hoy, me di
cuenta que mis abuelos con tenerse el uno al otro y rememorar sus ya anécdotas
del pasado son realmente felices. Y viendo MadridDirecto también, claro.
A veces temo no poder recordar las cosas que vamos viviendo
cada día, las cosas que realmente merecerán la pena recordar en unos años con
los nietos al lado escuchando. El afán que impera ahora de compartir todo con
todos mediante internet no ayuda a mantener una conciencia de tiempo y de
pasado, de memoria a largo plazo. Todo queda almacenado ahí, pensamos, todo
queda compartido. No me gustaría llegar a 80 años y al pensar en mi juventud
recuperar de mi memoria un ordenador portátil, un móvil capaz de hacer de todo y
algún viaje que otro realizado por el mundo.
A partir de ahora, pasaré a vivir las cosas con ese toque de
genuinidad que se necesita para escapar del sin sabor de una vida de
madrugones, trabajos, comida rápida y vuelta a empezar. La vida es
mucho más y hay que aprovecharla.
Ender
Suscribirse a:
Entradas (Atom)