Un joven muere, pero antes pide a su familia que siga su pequeña manía de dejar buenas propinas a los camareros o repartidores que les atiendan. Más exactamente, que les dejen 500$ de propina, como regalo. Y su hermano, no sólo lo hace sino que para honrarle aún más decide crear la web Aaroncollins.org en la que mostrar los videos de cada momento y conseguir donaciones de desconocidos para poder seguir dando cada semana 500$.
Una muestra:
Obviamente, de los cinco o seis videos que me he visto, ninguno de los afortunados camareros se lo cree. Y unos muestran más afecto y gratitud que otros, aunque yo creo que ahí ya prima lo expresivo y sentimental que es uno más que el acto en sí. Lo que es seguro, como dice una de las camareras, es una historia que jamás olvidarán y que contarán siempre.
Más allá de la solidaridad de la gente para con el proyecto, me quedo con el acto en sí que pide un moribundo a su familia. Ese afán por, en su nombre, hacer alguna que otra buena acción siguiendo unos ideales que él tenía en vida. Estoy seguro que los trabajadores agraciados con este gesto sabrán bien devolver lo recibido de otro modo, no necesariamente en metálico.
Ender
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martes, 30 de octubre de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
Dos sencillas reglas
- La primera obligación de toda persona es ser feliz. La segunda, hacer feliz a los demás.
- La vida debería representarse no como es ni como debería ser. Sino como los sueños nos la hacen parecer.
Y ahora, a cumplirlas. Funciona.
Ender
- La vida debería representarse no como es ni como debería ser. Sino como los sueños nos la hacen parecer.
Y ahora, a cumplirlas. Funciona.
Ender
jueves, 13 de octubre de 2011
Mensaje al futuro
No sólo yo, quizá otras 15 personas más han sufrido un momento de nostalgia muy grande hace unos días al abrir su buzón: una carta con, en mi caso, destinatario "Ender" y remitente "Ender".
Obviamente en esas comillas aparecía mi nombre real, pero la idea sigue siendo la misma: nos ha llegado a todos esa carta que escribimos hace 5 años a nosotros mismos, a nuestro yo del futuro. No os voy a engañar, aún no la he abierto y la tengo desde hace una semana aproximadamente. Recuerdo vagamente las cosas que me decía en ella hace tanto tiempo y no sé si estoy preparado para leerlas y descubrir que algunas no las he hecho... Otras por suerte sí.
¿Quién y por qué se escribe una carta a su yo del futuro? Aquel día que nos escribimos, pensando en la persona que seríamos o nos gustaría ser pasados 5 años, nos sonó y pareció bastante raro claro. Habíamos compartido durante casi un año una tarde juntos participando en un curso que nos permitiría abrirnos al mundo laboral/voluntario del ocio y tiempo libre. Recuerdo que me costó escribirme algo que sabría que leería mucho más tarde. Puse algo sobre varias personas, dos de ellas compañeras: una que o bien cortaba toda relación con ella o daba un gran paso adelante (a día de hoy, corté la relación con ella) y la otra que no fuese tonto y nunca la perdiese como amiga (a día de hoy... la perdí hace unos años pero trato de recuperarla).
Algo también de la carrera recuerdo haberme dicho... y algo acerca de no dejar las cosas para el final y hacerlo todo a su debido tiempo... Pero no sé si quiero recordar, no sé si quiero abrirla. Tengo miedo de no haber cumplido las expectativas y deseos de el Ender de hace 5 años, y ver que no he ido avanzando bien en el paso de los días de lo que teóricamente era mi ideal del yo.
Acabaré abriéndola. A vosotros, os invito a penséis que estáis ante una oportunidad igual... ¿Qué os diríais si fueseis capaces de mandaros una carta que os llegaría varios años después?
Ender
Obviamente en esas comillas aparecía mi nombre real, pero la idea sigue siendo la misma: nos ha llegado a todos esa carta que escribimos hace 5 años a nosotros mismos, a nuestro yo del futuro. No os voy a engañar, aún no la he abierto y la tengo desde hace una semana aproximadamente. Recuerdo vagamente las cosas que me decía en ella hace tanto tiempo y no sé si estoy preparado para leerlas y descubrir que algunas no las he hecho... Otras por suerte sí.
¿Quién y por qué se escribe una carta a su yo del futuro? Aquel día que nos escribimos, pensando en la persona que seríamos o nos gustaría ser pasados 5 años, nos sonó y pareció bastante raro claro. Habíamos compartido durante casi un año una tarde juntos participando en un curso que nos permitiría abrirnos al mundo laboral/voluntario del ocio y tiempo libre. Recuerdo que me costó escribirme algo que sabría que leería mucho más tarde. Puse algo sobre varias personas, dos de ellas compañeras: una que o bien cortaba toda relación con ella o daba un gran paso adelante (a día de hoy, corté la relación con ella) y la otra que no fuese tonto y nunca la perdiese como amiga (a día de hoy... la perdí hace unos años pero trato de recuperarla).
Algo también de la carrera recuerdo haberme dicho... y algo acerca de no dejar las cosas para el final y hacerlo todo a su debido tiempo... Pero no sé si quiero recordar, no sé si quiero abrirla. Tengo miedo de no haber cumplido las expectativas y deseos de el Ender de hace 5 años, y ver que no he ido avanzando bien en el paso de los días de lo que teóricamente era mi ideal del yo.
Acabaré abriéndola. A vosotros, os invito a penséis que estáis ante una oportunidad igual... ¿Qué os diríais si fueseis capaces de mandaros una carta que os llegaría varios años después?
Ender
viernes, 30 de septiembre de 2011
Felicidad y tiempo
"No seremos felices hasta que comprendamos que la felicidad siempre sucede en el presente. Nunca en el pasado, nunca en el futuro"
Mark Twain es el dueño de esta máxima. No sé, creo que ser uno de los grandes te hace lo quieras o no a decir ideas como esta.
La cita acerca de la felicidad la escuché en un canal de YouTube que me ha facilitado un amigo de la vida real y en las redes sociales. Os lo recomiendo a todos.
Volviendo a la frase, me gusta esa idea de que la felicidad reside en el ahora y no en el futuro ni pasado, pero no comparto del todo que no que quiere decir. Obviamente entiendo que lo que Mark Twain quería expresar era que no había que quedarse en el pasado, anclarse en lo bueno que fue, ya que si no será imposible disfrutar el "ahora" y el "mañana". Pero sí es cierto que cosas buenas acontecidas en el pasado nos deben de impulsar hacia otras igual de buenas o mejores y seguir siendo felices. Si hace una semana me visitó por sorpresa un amigo que hacía mucho tiempo que no veía no debo quedarme en eso, el placer que yo sentí al disfrutar otra vez de él debería ayudarme a volver a tener un encuentro para revivir todas esas sensaciones tan positivas que de un modo u otro me hacen y harán feliz.
Pensándolo bien, el pensar en planes futuros también me guiará a ser feliz en el momento presente. Si me planto como objetivo brindarme un regalo a mí mismo en forma de viaje a algún lugar del mundo que me muero por ver... El propio día a día me será mejor si tengo una meta que sé que me hará feliz, y todo lo que vaya haciendo para alcanzarlo dejará de ser para mi una rutina, formará parte del proyecto mismo de viaje, del regalo.
Desde aquí me atrevo a añadir otra máxima a la que encabeza esta entrada. Digo añadir, porque si por mi fuera las uniría de tal modo que si lees una la otra apareciese al instante. Se complementan:
"El tiempo se inventó para que las cosas ocurran de una en una"
La vi en una actuación de Mayumaná en su último día en Madrid. Su nuevo show se centra en el tiempo y en su percepción. Os invito fervientemente a que acudáis a verles si pasan por vuestra ciudad, han evolucionado muchísimo desde sus inicios. Entre aplausos y aplausos, antes de cada nuevo número nos mostraban en una gran pantalla una frase relacionada con el tiempo, como ya dije. No me quedé con el autor, ya que me impactaron mucho esas palabras. Si alguien algún día me dice el autor, tendrá premio ;)
Me gusta esa referencia al ahora como cosa más importante. Han pasado cosas y vendrán otras muchas, pero sin centrarnos en el ahora no podremos conseguir lo que queramos.
Y como nuestro objetivo en la vida debe ser siempre ser felices, y de paso hacer felices a los demás, voy a tener en cuenta estas dos perlas para conseguirlo.
Ender
Mark Twain es el dueño de esta máxima. No sé, creo que ser uno de los grandes te hace lo quieras o no a decir ideas como esta.
La cita acerca de la felicidad la escuché en un canal de YouTube que me ha facilitado un amigo de la vida real y en las redes sociales. Os lo recomiendo a todos.
Volviendo a la frase, me gusta esa idea de que la felicidad reside en el ahora y no en el futuro ni pasado, pero no comparto del todo que no que quiere decir. Obviamente entiendo que lo que Mark Twain quería expresar era que no había que quedarse en el pasado, anclarse en lo bueno que fue, ya que si no será imposible disfrutar el "ahora" y el "mañana". Pero sí es cierto que cosas buenas acontecidas en el pasado nos deben de impulsar hacia otras igual de buenas o mejores y seguir siendo felices. Si hace una semana me visitó por sorpresa un amigo que hacía mucho tiempo que no veía no debo quedarme en eso, el placer que yo sentí al disfrutar otra vez de él debería ayudarme a volver a tener un encuentro para revivir todas esas sensaciones tan positivas que de un modo u otro me hacen y harán feliz.
Pensándolo bien, el pensar en planes futuros también me guiará a ser feliz en el momento presente. Si me planto como objetivo brindarme un regalo a mí mismo en forma de viaje a algún lugar del mundo que me muero por ver... El propio día a día me será mejor si tengo una meta que sé que me hará feliz, y todo lo que vaya haciendo para alcanzarlo dejará de ser para mi una rutina, formará parte del proyecto mismo de viaje, del regalo.
Desde aquí me atrevo a añadir otra máxima a la que encabeza esta entrada. Digo añadir, porque si por mi fuera las uniría de tal modo que si lees una la otra apareciese al instante. Se complementan:
"El tiempo se inventó para que las cosas ocurran de una en una"
La vi en una actuación de Mayumaná en su último día en Madrid. Su nuevo show se centra en el tiempo y en su percepción. Os invito fervientemente a que acudáis a verles si pasan por vuestra ciudad, han evolucionado muchísimo desde sus inicios. Entre aplausos y aplausos, antes de cada nuevo número nos mostraban en una gran pantalla una frase relacionada con el tiempo, como ya dije. No me quedé con el autor, ya que me impactaron mucho esas palabras. Si alguien algún día me dice el autor, tendrá premio ;)
Me gusta esa referencia al ahora como cosa más importante. Han pasado cosas y vendrán otras muchas, pero sin centrarnos en el ahora no podremos conseguir lo que queramos.
Y como nuestro objetivo en la vida debe ser siempre ser felices, y de paso hacer felices a los demás, voy a tener en cuenta estas dos perlas para conseguirlo.
Ender
lunes, 5 de septiembre de 2011
Tiempo pasado siempre fue mejor
Acudí el otro día a comer a
casa de mis abuelos, como viene a ser normal cada miércoles de la semana. Casi
una tradición desde hace años.
Comenzamos con las mismas cosas de siempre: algo de deporte,
cómo estáis, cómo van los estudios y qué tal Lucas, su gato. Este siempre se
queda muy triste cuando se van unos familiares que suelen venir de visita y se
traen sus gatos. Una fiesta para mis abuelos y para Lucas, los tres disfrutan
enormemente con las pillerías y trastadas que no paran de hacer por toda la
casa.
Como decía, al irse los gatos Lucas quedó triste y solo,
recorriendo la casa en busca de los otros maullando “como llorando”,
interpretaciones de mi abuela. Qué maja es ella. Al poco mi abuelo comenta
entre risas que debería de haber más psicólogos para animales y no tanto para
humanos, aprovechando que su hija y su nieto nos dedicamos a ello. Los humanos,
dice, hay muchos que no tienen cura ni perdón. A partir de aquí, comienza uno de esos momentos donde
disfruto tanto escuchar a mis abuelos por la cara de felicidad que se les
dibuja. Me relatan las historias y quehaceres de los “tolos” de Chantada, un
pueblecito de Galicia lugar donde mi abuelo nació, creció y se enamoró de la
manchega de mi abuela. Cinco historias de cinco locos, pero muchas miradas
perdidas y sonrisas recuperadas como si aún estuviesen allí, a cientos de
kilómetros de distancia, con sus viejos amigos y compañeros de trabajo.
Uno de esos pobres enfermos cogía todos los
días un bus A Coruña para bañarse un poco y volverse, tirándose todo el día
viajando de aquí para allí; otra mujer pasaba el día entero, salvo cuando había
alguna procesión religiosa que en ese caso las seguía como una devota más,
caminando de un lado a la otra de la plaza del pueblo siempre haciendo el mismo
recorrido, siempre con el mismo número de pasos; otro perseguía mosquitos por
el laderas del campo y entraba a las zapaterías, peluquerías y otros comercios
de la zona a explicar con mucha emoción lo cerca que estuvo esa vez de atraparlo.
Mi abuela ya aprovechó para recordar las perrerías que le
hacía a su jefa, una rácana mujer que escondía toda la comida y que ella con la
ayuda de los nietos robaba para comer y alimentar a otras
compañeras que también limpiaban y
mantenía en perfecto estado el caserón y las tierras.
Me gusta ver felices a mis abuelos. Me da pena que casi no
salgan de casa salvo para hacer la compra y algún recado. Yo espero poder
seguir activo, viajar, ir a los parques, pasear por la ciudad… Pero hoy, me di
cuenta que mis abuelos con tenerse el uno al otro y rememorar sus ya anécdotas
del pasado son realmente felices. Y viendo MadridDirecto también, claro.
A veces temo no poder recordar las cosas que vamos viviendo
cada día, las cosas que realmente merecerán la pena recordar en unos años con
los nietos al lado escuchando. El afán que impera ahora de compartir todo con
todos mediante internet no ayuda a mantener una conciencia de tiempo y de
pasado, de memoria a largo plazo. Todo queda almacenado ahí, pensamos, todo
queda compartido. No me gustaría llegar a 80 años y al pensar en mi juventud
recuperar de mi memoria un ordenador portátil, un móvil capaz de hacer de todo y
algún viaje que otro realizado por el mundo.
A partir de ahora, pasaré a vivir las cosas con ese toque de
genuinidad que se necesita para escapar del sin sabor de una vida de
madrugones, trabajos, comida rápida y vuelta a empezar. La vida es
mucho más y hay que aprovecharla.
Ender
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